¿Qué hacer si tengo un perro intoxicado por fumigación?

Qué hacer si tengo un perro intoxicado por fumigación

El proceso de fumigar, a pesar de ser aparatoso y tedioso en muchas ocasiones, puede llegar a representar un alivio en muchas familias, pues conlleva la eliminación o al menos la mitigación de plagas, que suelen ser peligrosas y realmente poco higiénicas. Sin embargo, algunos descuidos antes, durante o después del procedimiento pueden traer contratiempos que se llegan a convertir en serios problemas.

Precisamente una de las dudas más comunes que tienen las personas cuando sus hogares van a ser fumigados es qué hacer con sus mascotas. Porque a diferencia de un humano, ellos no entienden que sus propias vidas pueden correr riesgo si se acercan o curiosean demasiado. Normalmente, los encargados de brindar el servicio dan las indicaciones y se encargan de evitar este tipo de accidentes en los momentos previos y durante el transcurso de la eliminación de plagas.

La medida principal es la de desalojar prácticamente todas las habitaciones, y sí, esto incluye a animales domésticos. Luego de terminado todo el procedimiento, los fumigadores orientan  a la familia; sobre todo si en el hogar viven niños pequeños y mascotas. Dan pequeñas recomendaciones y consejos para minimizar los riesgos. Justamente este es uno de los puntos más importantes porque es mejor evitar a toda costa que estas cosas sucedan.

Pero ya que estás aquí, lo más probable es que tengas la duda de qué hacer si no se pudo prevenir el hecho y tu perro se intoxicó por fumigación… Primeramente hay que aclarar algo sumamente trascendental para que tu amigo canino tenga más probabilidades de salir airoso de todo esto: ¡No hay remedios naturales o soluciones caseras que puedan sacarlo de este aprieto, debes ir al veterinario de inmediato, sin titubear o siquiera pensarlo!

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En el caso de que no tengas seguridad sobre si los productos de la fumigación sean el motivo de las dolencias de tu perrito, debes tomar en cuenta que si adopta comportamientos poco habituales, tiene vómitos, se encuentra muy ansioso, lo ves excesivamente cansado, o inclusive tiene convulsiones y parálisis (todo esto en fechas posteriores a la eliminación de plagas) tienes motivos suficientes para preocuparte. No hablamos precisamente de síntomas exactos, pero en estos casos puede ser peligroso dejar pasar cualquier “coincidencia” y creer que la situación no es tan grave.

Ahora bien, como ya dijimos lo más prudente es correr al veterinario más cercano. En estos momentos es riesgoso también dejar pasar tiempo, así que si tu profesional de la salud no está disponible al momento, debes recurrir a otro. Allí, él evaluará varios factores que pueden llegar a ser bastante determinantes para la vida del animalito.

Entre estos están el tipo de producto que ingirió, qué tan fuerte es dicha sustancia, cuánto tiempo ha transcurrido desde que el elemento entró a su cuerpo, etc. Todo esto va a condicionar qué medidas tomar. Estas pueden ir desde hacerlo vomitar para intentar que expulse todo el veneno posible, hasta asignarle un tratamiento y tenerlo bajo vigilancia, pendiente de su evolución a futuro.

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